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lunes, 17 de junio de 2019

El álbum de las LOL (parte 2)

En la entrada anterior: la tata le regala el álbum de tarjetas de las LOL a Lima pero ya no está en Alemania. Nos lo buscan en el almacén proveedor de una tienda de prensa ¿Quedará alguno guardado?¿lo están buscando realmente? 

Al lunes siguiente después de recoger a los niños de las guarderías me pasé por la tienda. Yo soy baja y mis brazos son proporcionales a mi cuerpo, vamos que tengo los brazos cortos y me cuesta la vida abrir los pesados portones de las tiendas con una mano empujando el carro. La dependienta que ve la maniobra y ya se pone nerviosa. Me dice algo, no la entiendo, creo que quiere que le ponga el pestillo a la puerta para mantenerla abierta, no sé si lo hago, entro rozando el marco con el carro. El carro no cabe por el pasillo, lo dejo bloqueando el pasillo, la señora cada vez más nerviosa, los ancianos no pueden salir. Camino con Lima por el otro pasillo, el de las revistas infantiles. Lima se agacha y empieza a sacarlas, revolverlas y preguntar cosas, bloqueamos el segundo pasillo.

Conseguimos llegar al mostrador, le digo a la señora que si han traído el álbum. Me dice muy poco amablemente que los álbumes se los han llevado al almacén y no van a venir más. Le digo que el compañero quedó en preguntar. Ella no sabe nada, que eso es cosa del otro, que me pase otro día.

El martes no recojo a Lima, la recoge Pomelo sin Kumquat ni su carro. El miércoles recojo a los niños, volvemos a la tienda. Repito todo el número del carro, Lima quiere que le lea las revistas allí mismo y las hojea todas. La señora nos mira enfadada. Le pregunto que si ya ha hablado con el compañero y si ya han mirado en el almacén. Me contesta que ya fuimos el día anterior y que ya nos dijo que no las iban a traer NUNCA.

Al llegar a casa le cuento a Pomelo lo antipática que ha sido la mujer, que ya habíamos dicho que íbamos a volver y mira cómo se había puesto. Y me dice que él cuando fue el día anterior con Lima a preguntar por el álbum de las LOLs había sido amable…Yo no tenía ni idea, pero habíamos ido lunes, martes y miércoles a preguntar lo mismo.

De verdad que pensé seriamente volver el jueves sólo por lo borde que fue. Porque fue borde conmigo y no con Pomelo y no sé si es por ser mujer, por ser más insegura o por ser yo. Porque fue difícil entenderme con ella, que hay gente que ni quiere entender ni hacerse entender y puede ser falta de habilidades pero me hace sospechar. Porque tengo un niño en silla de ruedas y no me puso nada fácil el acceso cuando en otras tiendas salen del mostrador a ayudarme. Y porque me molesta sentir que me están mirando con mala cara desde que entro en una tienda.

A todo esto yo no soy de coleccionables, eso implica gastar dinero periódicamente. Será porque nunca he tenido dinero o que siempre he sido roñosa minimalista, pero jamás me lo he planteado. De pequeña no jugaba ni a las canicas, no sea que perdiese apostando las que me había ido encontrando. Y que viviendo en el campo tampoco hay muchas posibilidades de intercambiar cromos o cosas así.

Si es que salía con mis amigas a los recreativos y no echaba 25 pesetas a las máquinas porque perdía en seguida y no me compensaba. Y como no jugaba, no aprendía y seguía perdiendo. Prefería echar 100 a los billares que ser mala tiene el premio de echar la tarde con una partida. La tata me echaba 100 al pinball, todo un lujo, la tata siempre dándolo todo.

Salía de discoteca con mil pesetas, un pañuelo y el DNI en la cinturilla de las bragas y no me las gastaba. No me gustan los refrescos y no suelo beber alcohol, para gastarme 200 pesetas en un botellín de agua prefería beber en el lavabo y encima a ver dónde metía las 800 restantes. La tata me pagaba un zumo de piña. A mis novietes les agobiaba un montón que no bebiese alcohol ni refrescos, querían ser amables y no sabían como.

El colmo de los colmos me parece el tabaco, en qué momento un adolescente tiene esa cantidad de dinero para gastar periódicamente, para mí es un misterio.

Pero bueno, Lima tiene la suerte de que su padre también es minimalista pero un poco menos agarrado. Así que ahí sigue, comprando sobres de tarjetas de las LOL para meter en el álbum que no existe. Y Pomelo hasta se plantea comprarle el álbum del mundial femenino de fútbol. Mari Kondo perdónalos porque no saben lo que hacen.


El álbum de las LOL (parte 1)

Hace un mes o así mi hermana le envió a Lima unos sobres de tarjetas LOL. Por si no las conocéis son unas muñequitas adorables, son miniaturas de plástico con ropa de silicona intercambiable, tienen la cabeza gorda, con cuerpo de bebé y ropa de prostituta barata. Una cosa muy desconcertante, son sexys pero bebés; tienen bolso, plataformas y chupete; llevan un vaso de café pero es un biberón; tienen cara de ups pero boca de muñeca hinchable.

La verdad es que tiene dos LOLs  y ha jugado con ellas por lo menos cinco veces, durante más de diez de minutos y eso es mucho decir de un juguete. Con otras cosas juega el día que se las regalan y nunca más. Así que vale, aceptamos LOL.

Pero el merchandising de las LOL es prácticamente infinito. Las LOL son ellas mismas infinitas, son coleccionables y van sacando series nuevas. Y resulta que la prima tiene el álbum de las LOL. Así que Lima NECESITA el álbum de las LOLs y su tata le baja la Luna si hace falta, así que se pone a buscar por Amazon el álbum. El envío a Alemania le cuesta más que el álbum, así que me ingresa en el banco el dinero y que se lo compremos aquí. Y yo bueno, si hay que buscarlo se busca y Pomelo que también es de coleccionables se implica en el asunto y no ponemos a buscar el álbum.

¿Dónde se compra un álbum? Ni idea, nunca he comprado uno. Aquí en algunos supermercados al llegar a las cajas venden revistas y tienen de esas de niños que traen un cacharrico de plástico que está estorbando en la caja de los juguetes, nadie lo usa, pero no lo puedes tirar. Bueno, de niños y de niñas, totalmente diferenciados y aparte no vaya a ser que te equivoques. En la sección rosa princesas y caballos. Por favor, que alguien me explique porqué los caballos son de niñas. Lo demás puedo relacionarlo yo solica con el machismo, lo de los caballos se me escapa.

Así que fuimos al supermercado y no había LOLs. Entonces fuimos a unos grandes almacenes (qué viejuno suena eso) que son sobre todo droguería, pero también tienen menaje, papelería y juguetería. Tenían las LOLs y las tarjetas pero no el álbum. Fuimos a una juguetería, lo mismo. Fuimos a una papelería, nada de nada. A una tienda de revistas, nada. A una librería, nada. Llamé a la librería más grande a ver si podíamos encargarlo, no. Miré en Amazon, está el álbum, el de pegatinas, necesitamos el de tarjetas, aggg. Google ¿qué está pasando? Lo venden en República Checa, no está lejos, el envío cuesta el doble que el álbum.

martes, 21 de mayo de 2019

Pañales de tela 2

La segunda experiencia pañalera la estamos teniendo con Kumquat. Antes de que naciera preparé en la bañera una “sopa" (la encontraréis buscando con Google) con todos los pañales y carbonato sódico, que me daba mucha cosilla usarlo embarazada, pero bueno con guantes y la ventana abierta no tenía porqué haber peligro. La idea era quitarles todos los restos que hubiesen ido quedando de suciedad y jabón y que volviesen a ser absorbentes. Ya se nos habían roto tres pañales, a dos se les despegó el plástico del laminado y se pegó sobre sí mismo y otro se quedó atrapado en el tambor de la lavadora. Pero teníamos suficientes porque lavábamos cada dos días. Con la técnica de guardarlos enjuagados tampoco se puede esperar más porque les sale moho. Por cierto, en el anterior post se me olvidó decir que la caca la lavamos con jabón tipo lagarto antes de meter el pañal en la lavadora. Pero como ahora tenemos la lavadora en el baño ya no enjuagamos el pipí a mano, justo antes de poner la lavadora, metemos los pañales con un programa de enjuagado y después metemos el resto de la ropa y lavamos.
Con Kumquat empezamos cuando tenía unos tres días, pero nunca para dormir por la noche. No sé cómo fue con el ombligo porque a mis niños se les cae muy pronto y sin problemas. Sí es verdad que tan chiquiticos lo que me generaba más dudas era la posición de la espalda, porque queda mucho bulto en la cintura, pero como los míos se empeñaron en dormir boca abajo (shhh, no se lo digáis a nadie y no lo hagáis, yo no lo he recomendado, es más lo desaconsejo, que conste) pues no era tampoco un problema. De todas formas le pregunté al pediatra y a la matrona y no veían problema. Tanto a la matrona, como más tarde a la fisioterapeuta les parecía bien lo de llevar un pañal tan gordo porque así se separan las piernas y se cree que es mejor para la formación de las caderas, de hecho aquí los primero meses llevan doble pañal o una gasa doblada por encima del pañal entre las piernas.
Al principio nos fue mal con los pañales, tenían muchas fugas. Entonces mi vecina la hippie nos prestó los suyos de talla hasta tres meses. Eran buenísimos y sin plástico. Consistían en un pañal de rizo de algodón con velcros que ya no cerraban , no compréis pañales de velcro y absorbentes de la misma tela. Eran unos veinte y eso estaba bien porque tardan en secarse. Los cobertores eran unos pantaloncitos de lana, que no dan calor ni pican, con elásticos muy suaves y anchos en muslos y cintura y eran totalmente impermeables, no teníamos problemas de fugas. Teníamos cinco cobertores, usábamos dos al día. Si uno se mojaba un poco por dentro, lo dejábamos airearse y le poníamos otro. Hasta se los poníamos varios días. Los cobertores los lavaba solos con el programa de lana o a mano, con jabón para lana con lanonina, para que no perdiesen la impermeabilidad.
Estos pañales son muy buenos, pero no quisimos comprar más cuando se le quedaron pequeños porque teníamos los otros. Nosotros es que somos muy roñosos minimalistas. También somos muy roñosos ecologistas y nos gusta reutilizar, estos pañales eran de sexta mano y se los devolvimos a su dueña para seguir siendo utilizados, que ella estaba ya esperando el cuarto retoño. He visto usar cobertores de lana sólo con pañales hechos doblando gasas extra grandes (hay tutoriales para que quede un triángulo con varias capas en la entrepierna) y con niños de un año y funcionan. Nada de plástico, con pocos cobertores te apañas y las gasas son baratas y se secan rapidísimo.
A los cuatro meses volvimos a usar los nuestros. Ya empezamos a poner dos absorbentes, pero teníamos fugas. Empecé a poner el segundo absorbente por fuera del bolsillo porque el siempre seco había pasado a ser totalmente hidrófobo y nada, fugas. Empecé a poner el segundo absorbente por fuera y doblado sobre el pene y bueno, más o menos. Pero conforme pasaba la primavera los pañales iban a mejor y entonces descubrimos lo que pasaba. Era la SECADORA, al secar los absorbentes en la secadora se volvían esponjosicos y suaves pero también impermeables. Así que ya los tendemos siempre, los tendemos solos y así se airean más.
A los dos años Kumquat empezó la guardería. En las mamás de día no suelen poner problema a los pañales de tela, pero la guardería de Lima no los admitía y con Kumquat ni preguntamos, lo mandamos siempre con desechables. En total gasta tres desechables al día si no hay cacas imprevistas. Y los de tela se los ponemos sólo los fines de semana. Los acumulamos sin enjuagar para que no cojan moho y los lavamos solos con un lavado largo.
No sabemos cuánto tiempo llevará pañales, puede que toda la vida. No creo que busquemos opciones de pañales de tallas grandes, cuando le queden pequeños usaremos desechables. La verdad es que a veces tiene los genitales irritados por el pipí en la tela y eso que nos damos cuenta pronto de que está mojado por el olor y lo cambiamos. Los de ahora le pueden durar mucho por su retraso del crecimiento, ya veremos lo que aguantamos.

martes, 14 de mayo de 2019

Pañales de tela 1

Aunque todavía no hemos terminado con los pañales de tela, tenemos ya cuatro años y medio de experiencia con ellos, así que creo que ya podemos contar cómo nos ha ido usándolos. 

Estando embarazada de Lima y después de consultar varias webs decidí ponerle los de bolsillo de talla ajustable o dos en uno (por comparación con los clásicos de tres piezas y otros modelos todo en uno). Me parecían los más sencillos de usar porque se parecen a los desechables, lavar y secar, punto importante para el invierno alemán. Estos pañales consisten en una tela exterior laminada con plástico y una capa interior de forro polar  siempre seco, que en principio chupa la humedad al interior. Llevan un agujero entre las dos capas, el bolsillo, por el que se meten los absorbentes. Al principio teníamos sólo absorbentes de microfibra, pero luego compramos de algodón, cáñamo y bambú. Elegí tres marcas en Amazon, de la más barata compré un paquete de 10 en colores lisos variados, tenían una sola fila de corchetes en la cintura y nos han durado menos que los demás. De la siguiente marca más barata cogí cinco de colores variados, tenían dos filas de corchetes y son un poco mejores. Los siguientes los compré estampados, cinco diseños monísimos y dos absorbentes cada uno, son los de mejor calidad, ajuste y absorción.

La matrona nos dijo que para no agobiarnos esperásemos tres semanas antes de empezar con ellos, pero tres días después de tener a Lima en casa Pomelo empezó a ponérselos. Le poníamos un solo absorbente y aguantaban muy bien. Al principio los bebés hacen una caca en cada toma, así que era teta, pañal, teta, bebé a dormir, enjuagar pañal, teta, pañal, etc. Cada dos horas, tres como mucho. De día y de noche, no nos molestaba cambiar pañales de noche porque siempre había caca, así que lo hacíamos sin pensar. Guardábamos los pañales enjuagados en una bolsa impermeable. Teníamos dos, una para ropa sucia para llevar de viaje y la otra era un bolso de tela laminada. Cada dos días bajábamos a la lavadora y lavábamos los pañales junto con toda la ropa, en lavado corto a 40°C y con nueces de lavado. Y sobre todo nada de suavizante que hace que tengan fugas.

Algunos  bodys le quedaban algo apretados, pero no compramos extensores, abrochábamos sólo el corchete del centro y ya está. Para salir de casa también los usábamos, para eso llevábamos una bolsa pequeña laminada para meter los sucios. La pañalera quedaba más gorda, eso sí. Para ir de viaje no los usamos, solemos llevar una maleta de mano para todos y no nos caben. 

A los cuatro meses nos dimos cuenta de que estábamos levantándonos por la noche sin necesidad, sólo tenía pipí, pero con los de tela hay que cambiarlo o se irrita el culito, así que lo hacíamos en la cuna o mientras le daba teta. A ver, yo daba teta y Pomelo cambiaba el pañal, trabajo en equipo. A los seis meses hacía mucho pipí y le poníamos dos absorbentes, pero las noches nos resultaban incómodas, estábamos agotados y había fugas. En casa de mis padres ya habíamos comprobado lo cómodo que era para los tres poner un solo pañal desechable, así que empezamos a usar un desechable para la noche.
Es verdad que con la tela hay más escapes y que aquí hace frío para ir mojado, pero nos apañábamos. Al cambiar el pañal si había un poco de pipí por el lateral, le poníamos otro pantalón y listo. En el siguiente cambio el primero estaba seco y se lo volvíamos a poner, dos pantalones al día no era ningún drama. Una vez Lima tuvo mucha diarrea y aguantaron mejor que los desechables. 

Así seguimos hasta los dos años, ahí Lima retenía el pipí muchas horas y luego soltaba la súper meada, el pañal no podía absorber eso. Era invierno y además nos habíamos cargado los absorbentes y no lo sabíamos. Tuvimos que pasar a los desechables y estuvimos con ellos unos seis meses. 

Para limpiar el culito usábamos discos de algodón con aceite de bebé (o el que sea) porque nos lo dijo la matrona. La verdad es que es un buen truco, con aceite no hay que frotar, la suciedad como la caca, la cera de las orejas, la roña del cuello, las axilas llenas de arrugas de los bebés o las cositas blancas de la vulva, todo se va con aceite. También usábamos unos trapitos de microfibra suave. Compré un paquete de los de limpiar en la casa, en colores pastel que son como más de bebé y los usaba mojándolos en agua. La ventaja con las esponjas es que lo usaba una vez y directo a la lavadora, no tenía un criadero de bacterias. La verdad es que para salir usábamos toallitas desechables. Las toallitas desechables son el mal, por lo menos NUNCA las tires al váter, ni aunque el paquete diga que se puede, NO ALIMENTES AL MONSTRUO DE LAS TOALLITAS. 

Y con eso termino por hoy, pero continuará…

miércoles, 19 de septiembre de 2018

La Clemen y la tecnología


Pues no es que no tenga nada más que contar, ni que me haya salido el trabajo de mi vida, ni me he olvidado del blog, ni me he muerto ni nada. Lo que pasa es que hemos pasado un mes en Colombia de vacaciones a ca los abuelos y al llegar a Alemania se me ha escoñado el móvil. Y ya le había cogido el gusto a hacerlo en el móvil y me ha costado mucho volver a sentarme como las personas delante del ordenador.

En estos dos meses he acumulado un montón de temas para contaros. Las vacaciones en Colombia, por supuesto. El vuelo con dos niños, uno de ellos con sus circunstancias especiales. La maleta minimalista para cuatro (grabé un vídeo, si consigo editarlo lo pongo en Youtube). Mi experiencia con el cocinado en serie y el intento de dieta flexitariana. No pude hacer vídeo pero mejor, lo hago cuando me salga más fluido. La evolución de Kumquat, las extraescolares y mis experimentos de limpieza minimalista, unos buenos y otros malos. Y una boda entre uno de los compis raritos de Pomelo (es que en Física encontrar gente como los de BIg Bang Theory no es raro y a veces la realidad supera la fición) y una pastora protestante en la Alemania profunda.

Hoy voy a empezar por contaros mi capacidad para la destrucción. A mí las cosas me duran mucho, pero mucho, no me aburro de ellas, no me importa que se vean usadas y me da mucha pereza ir de compras. Lo que pasa es que a Pomelo le duran más todavía y por comparación salgo perdiendo. Tenemos ropa de cuando nos vinimos a Alemania por primera vez en 2004, pero en plan camisetas, ropa interior, toallas y cosas que están pensadas para que duren tres meses.

Mi primer ordenador me lo compré a medias con mis hermanas en el 2000. En vez de ratón tenía una bolita muy pequeña de gomaespuma. Con ése aprendí a programar e hice todos los trabajos de la carrera de Física. Pero un día la versión nueva de Messenger no se instalaba porque el Explorer era muy viejo, pero el nuevo Explorer no se instalaba porque Windows era muy viejo, pero el nuevo Windows no se instalaba porque no cabía. Y oye, antes del Whatsapp, sin Messenger no podíamos vivir.

Nuestros ordenadores portátiles actuales (y únicos, y eso que Pomelo programa y analiza millones de datos) son de 2010 y parecen Netbooks, pero el mío no ha sobrevivido (me lo regalaron mi hermana mayor y mi madre, ay). Se me rompió la parte donde se une la pantalla con el teclado y bueno seguí tirando, pero el disco duro rascaba al girar, mmm peligroso, pero es que encima se me instaló el Windows ese de la Muerte sin yo consentirlo explícitamente y perdió por el camino cosas de arranque. Tuve que ceder a que Pomelo me instalase el Ubuntu o Kubuntu o lo que sea, porque total yo no podía hacer nada y si quería rescatar los archivos tenía que dejarlo hacer. Me duró poco más, estaba ya muy jodido y el año pasado murió del todo. Ahí lo tengo en un cajón a ver si Pomelo me puede rescatar algo y me lo resetea para pegarle fuego reciclarlo. Así que ahora uso el de Pomelo, que es exactamente igual pero nunca ha llevado Windows desde que llegó a sus manos.

Desde aquí hago un llamamiento a los que hacen Ubuntu, Kubuntu o lo que sea, por favor, hacedlo para tontos como el Windows. En vez de mirarnos por encima del hombro, hacedlo para que queramos usarlo y no queramos volver al dominio del imperio. No quiero abrir la cosa de escribir comandos, quiero poner en Google, por ejemplo, “programa para editar vídeos de Youtube” y que me salga en el centro de la pantalla un botón grande y llamativo sobre el que hagas clic, se instale directamente, aparezca el icono en el escritorio, lo abras y funcione todo estupendamente.

Los cables de los móviles y de los ordenadores también hemos tenido que cambiarlos, según Pomelo yo me los cargo, pero vamos que no les hago nada raro. Eso sí fabricantes de cargadores de móviles, por favor, hacedlos más largos, joder, tanta tecnología y no podéis poner unos centímetros más de cable, que me siento en el sofá y el conector siempre me queda en tensión mientras el teléfono carga. El conector, mi hombro, mi muñeca y mi espalda.

Luego viene mi experiencia con los smartphones. He tenido tres desde 2013. El primero era un Samsung pequeñito que le regalaron a mi hermana por cambiarse de compañía telefónica. Le tenía que vaciar la memoria de vez en cuando, pero a mí me valía. Hasta que un día cayó desde una mesa completamente boca abajo y el táctil dejó de funcionar. No me merecía la pena arreglarlo, así que me compré uno chino ZTE de plástico por 50€, no me duró ni un año, pero no tuve yo la culpa, se le hinchó la batería y no cargaba, era malísimo, así que no me dio pena. Pomelo me echó mucho en cara lo mal que había hecho por comprarme esa ganga mierda un teléfono barato, así que me compré un Samsung güeno güeno, grande y pesado, lo compré con protector de pantalla y funda. Bueno pues se me ha caído desde el sofá completamente plano boca abajo y la pantalla se empezó a poner lila y luego se quedó negra. Me dio un bajón muy grande. Se rompió la pantalla y mi autoestima en mil pedazos.

En esta angustia vital andaba cuando le puse a Lima el Skype en el ordenador de Pomelo para que hablase con su tía. Y para una vez que Lima está quietecica y formal, bien sentada delante de la mesita (la mesita es de tres patas porque a Pomelo le gusta ese estilo retro-moderno-minimalista que se lleva ahora). Lima se movió en la silla, le dio sin querer a la mesa, volcó, el ordenador cayó al suelo y la pantalla quedó con píxeles de colores aleatorios. Por suerte no pasó nada, pero perdí varios años de vida y tengo diez canas más.

Y mi última destrucción ha sido la más ridícula de todas. Querido profesor Ibáñez, me merezco todos los suspensos que me puso en Termodinámica, pero a lo mejor tampoco merecía perder todas las becas por ellos, que una es de origen más bien humilde. Pero si me lee, no pida un cambio de expediente, no devolveré mi título NUNCA. Pues estaba yo tan feliz haciendo esta receta de pan
https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2015/06/16/receta/1434463272_197954.html y pone que hay que meter una bandeja en el horno y cuando esté caliente echarle agua. Un pequeño detalle es que pone que sea metálica. Yo que tengo terror a estas cosas y que siempre soy muy cuidadosa con el vidrio frío o caliente. Pues iba tan loca haciendo cosas a contrarreloj y siguiendo la receta tan al pie de la letra que no pensé, yo es que soy muy bien mandada. Como no tengo bandejas metálicas, metí una fuente de horno en el susodicho horno, lo puse a tope y ya caliente había que echarle un vaso de agua para hacer vapor y... lo que pasó a continuación os sorprenderá (no). Abrí el horno caliente y eché un vaso de agua fría en una fuente de vidrio a 250°C, pegó una explosión que parecía una bomba, no me saltaron vidrios a la cara de milagrito. Por lo menos aprendí por fin cómo sacar la puerta del horno para limpiarlo.

viernes, 6 de julio de 2018

Copa menstrual: toda la verdad



¿Quieres saber más sobre la copa menstrual?

Pues te voy a contar lo que nadie te ha contado hasta ahora. Con pelos y señales. ¡Aviso!

¿Qué es la copa menstrual? 

La copa menstrual es un cono de silicona que se introduce en la vagina y recoge la menstruación.
¿Cómo? ¿recoger la menstruación? ¿recoger? ¿en serio?

¿No es un poco desagradable?

Sí. ¡Pero eso es asqueroso! Sí. Pero menos que tener un cacho de plástico absorbiendo la menstruación entre las piernas, oliendo y manchándote. O llevar una bola de algodón dentro que te absorbe hasta las ganas de vivir.
Que luego los tampones y compresas se tiran en una papelera y quedan ahí apestando hasta que sacas la basura. Mientras que el contenido de la copa va al váter, tiras de la cadena y hasta nunca, en un segundo.
A ver que yo no niego mi feminidad ni esos rollos, pero una semana sangrando como un cerdo degollado pues tiene sus inconvenientes y quieras o no, es un marrón que tienes que gestionar de la manera más higiénica que puedas.
A lo mejor eres de las que sangra unos pocos días. Y sólo uno tienes que usar algo eficaz durante el día fuerte y los demás te apañas con un salvaslip. Si ése es tu caso te tengo mucho asco envidia.
Pero si no, tendrás un cajón lleno de compresas y tampones, tendrás que ir a la droguería cada dos por tres y dejarte una pasta. Y además tendrás una papelera maloliente en el baño, que como tires también los algodones del tónico facial, lo puedes flipar con los vapores que salen de ahí.

La copa menstrual es más ecológica

La copa menstrual es la solución a todo esto. Más ecológico, más barato, más cómodo y más limpio, sí, mucho más limpio.
Hasta aquí las bondades resumidas que te van a contar donde quieran vendértela o hacerte adepta de la secta. Yo quiero contarte algunas cosas prácticas de su uso habitual.

¿Cómo se usa la copa menstrual?

La mía es una LadyCup muy mona de color lila. Además viene en una bolsita de algodón con estampado de florecillas. La compré en Amazon hace varios años. Talla grande, estaba cerca de los 30 y con planes de embarazarme.

¿Es cara la copa menstrual?

No sé cuánto me costó, pero más de 20€.
En su día hice cuentas y usando las cajas de cincuenta mil tampones/compresas de marca blanca más barata, amortizaba la compra en cinco años.
Eso aquí en Alemania. Si estuviera en España lo amortizaba en un par de años. Aquí en Alemania las cosas de droguería son más baratas.
Y bueno con embarazo y todo, ya estoy ahorrando.

¿Cómo esterilizar la copa menstrual?

También me compré un cacito pequeño para hervirla y esterilizarla. En internet venden un recipiente para el microondas pero es caro. La copa venía en una caja de cartón normal, sin sellar, cosa que no me hizo mucha gracia.
El rabito se lo corté casi entero, dejé un poco para sacar la copa más fácilmente, pero me rozaba y lo corté entero. La verdad es que no sirve para nada.
Se hierve 10 minutos, y se deja enfriar antes de usarla.

 ¿Cómo poner la copa menstrual ?

Para poner la copa menstrual, hay que doblarla y se introduce en la vagina más abajo que un tampón. Es mejor usarlo las primeras veces en casa.

¿Cómo sacar la copa menstrual?

  • Para sacarla se meten los dedos.
  • Se dobla para romper el vacío (importante).
  • Y se saca de forma que no se vuelque. 

 

  ¿Te puedes manchar al sacarla?

Al principio sobre todo sí.
Las dos primeras veces me eché el contenido completo en el pantalón.

 ¿Tiene escapes la copa menstrual?

Cuando está dentro no tiene que notarse nada. Es tan infalible como otro método. Es decir, tus bragas no van a ser blancas impolutas. Hagas lo que hagas.
Yo no lo he conseguido nunca, por mucho que me cambie. O por mucha absorbencia que tenga el tampón o longitud de la compresa. ¿Os he dicho ya que sangro como un cerdo degollado?
Con la copa a veces me quedan pequeñas manchas, como flujo coloreado, no el gotón de una compresa que se mueve o un tampón que se moja hasta el hilo.

¿Cada cuanto hay que vaciarla?

Hay que vaciar la copa cada doce horas como máximo. Yo la he llegado a tener catorce y ahí ya el contenido huele raro. En mi caso el día fuerte la vacío con más frecuencia, se nota como un peso.

¿Cómo limpiar la copa menstrual?

De normal, como se vacía cada doce horas, estarás en casa. Vacías la copa menstrual una vez al levantarte y otra al llegar a casa al final del día.
Una de las dos veces puedes estar en la ducha. Y la otra en el bidé si tienes la suerte de tener ese bendito artefacto. Si no, se vacía en el váter. Se quitan los restos con papel y se lava en el lavabo con agua y jabón.
Al final tu lavabo, bidé y ducha van a ver tanta menstruación como si usas otro método. Sí, te vas a manchar las manos o por lo menos una, como cuando usas tampones sin aplicador.

¿Cómo limpiar la copa menstrual fuera de casa?

Si no estás en casa necesitas una botella de agua para lavar la copa en el váter.
Por favor no seas guarra y no la vacíes en el lavabo del trabajo. Ni en el de tus suegros. Si eres torpe y te vas manchar las dos manos, lleva toallitas;
Por favor, no seas guarra y no toques el pomo de la puerta o la cisterna con sangre en las manos.

¿Qué pasa si se llena la copa menstrual?

Si se llena demasiado sí puede derramarse y mancharte.

¿Cómo se guarda hasta el siguiente periodo?

Antes de guardarla para la próxima menstruación se vuelve a hervir. Confieso que muchas veces me salto este paso. Pero siempre que sale es bien lavada con agua y jabón y nunca vuelve a entrar de un mes a otro sin hervir.

¿Y si me la quiero llevar de vacaciones?

Para llevártela de vacaciones, llévate el cazo también. Siempre, nunca se sabe. Que luego en el aeropuerto igual la manosea el funcionario o la babea el perro antidrogas.
No es nada engorroso, una caja de tampones ocupa muchísimo más. De compresas ni te cuento y también las puede babear el perro.

Algunas ventajas de la copa menstrual

  • Piensa que no vas a saber nada de tu menstruación hasta que no estés en casa.
  • Ya no te vas a tener que cambiar nada en un aseo público.
  • En tu bolso no van a haber compresas.
  • Vas a tener un cajón más en el baño.
  • No vas a tener que ir corriendo el último día del ciclo al súper.
  • No vas a pasar la vergüenza de preguntarle a tu amigo que dónde tiene la basura en su piso.
  • Sirve para bañarse e incluso para hacer nudismo, no tienes el cordelito del tampón.
  • Es compatible con el anillo vaginal anticonceptivo.
  •  No pica, no roza y no reseca como los tampones. 

 

Desventajas de la copa menstrual

 1 - Incómoda al hacer caca
Un inconveniente para mí es que se baja al apretar para hacer caca. Se sale un poco, no sé si llega a caerse, nunca he dejado que pase, me la quito antes. Es una sensación muy desagradable, te puede cortar el rollo y estreñirte un poco. Es mejor quitarla primero y ya apretar con tranquilidad.
2 - No se puede usar en el postparto
No sirve para los loquios o sangrado postparto. Pero tras la cuarentena, si todo está bien, se puede usar desde la primera regla después del parto. Vamos, yo lo hice.

 

 Relaciones sexuales con la copa menstrual

No se puede tener un coito con la copa puesta, pero para todo lo demás incluyendo sexo oral, es obviamente mejor que otro método.

 

¿Pueden usarla las niñas?

No sabría decir si es apropiada para niñas, supongo que sí. Pero requiere de un conocimiento previo del propio cuerpo, que por otro lado todas deberíamos tener.

 

¿Puedes ponértela sin la regla?

Si sabes que te va a bajar la regla, te la puedes poner. Si estás terminando y tienes poco flujo, puedes seguir llevándola.

 

Conclusión y mi opinión sobre la copa menstrual

En fin, que no vuelvo a usar otra cosa ni loca.
Y lo mejor de mi regla es que gracias a DIU (no podía dejar pasar este chiste) no la tengo y no la echo de menos para nada.
¿Cual ha sido tu experiencia con la copa menstrual? ¿Me lo cuentas en los comentarios?